A tu vera

El inminente nacimiento una de las las hijas del matrimonio propietario de la casa nos fijaba una fecha límite improrrogable para la entrega de la obra. Como siempre y desde el día que comenzamos nuestra andadura como estudio de interiorismo, cumplimos en plazo.

Se trataba de una casa de 3 habitaciones y 2 baños, éstos últimos en la parte central de la vivienda. Su disposición presentaba un largo pasillo inevitable que no pudimos eliminar en su totalidad pero sí acortarlo en su extensión, dando así unos metros cuadrados adicionales a la zona del salón.

Antes de la reforma, nada más entrar en el piso primero con lo que se nos encontramos fue una terraza adosada a la cocina a modo de lavadero. Optamos por eliminarla incorporándola y consiguiendo iluminar con luz natural toda la cocina. Ésta, sin llegar a ser abierta se comunica visualmente con la zona del salón gracias a un vidrio fijo de dimensiones considerables en ángulo. Todo el mobiliario presenta una disposición de columna.

De esta manera conseguimos que aquel miembro de la familia que se encuentre cocinando o realizando otros quehaceres domésticos, tenga comunicación visual con los suyos y poder ver al mismo tiempo la evolución y pasos de sus pequeños.

En la cocina y de la zona office instalamos un suelo cerámico muy similar al laminado del resto de la casa. Como no era era el mismo formato cambiamos el sentido, siendo prácticamente inapreciable la diferencia entre materiales y manteniendo de esta manera la continuidad visual.

Para que el salón pareciese muy espacioso hasta el punto de ser casi diáfano, ampliamos el hueco de la ventana lo que a su vez dio también más importancia a la terraza. De esta manera, nada más abrir la puerta principal da la impresión de de una casa mucho más grande que los 90 m2 que en realidad tiene.

Una de las premisas gracias al buen gusto de la propiedad y en especial por el amor a la decoración de la clienta, es que quería sí o sí, un detalle amarillo en la casa de manera obligatoria. Con esto en mente convinimos con ella pintar el radiador del salón en este color sobre un fondo azul entre océano y verde agua. La apuesta de la pared en color, por contra, fue cosa nuestra. Pese a no estar muy convencida en un comienzo, la dueña quedó prendada con el resultado final y el contraste conseguido.

De los dos baños existentes, uno era muy pequeño y lo sigue siendo. Sin embargo, ahora y gracias al material de revestimiento hexagonal en las paredes y la ventana que antes no tenía (que conseguimos incorporando una ventana del pasillo con un vidrio fijo en la parte superior) permite la a entrada de luz natural aunque indirecta. La utilización de colores grises así como en el plato de ducha de obra, hace que la visibilidad discurra de manera ininterrumpida.

La elección del espejo que simula una gota de agua y que parece colgar de un taco, fue fue una propuesta de la cliente. Es una ventaja estética que concuerda muy bien con el porcelánico hexagonal de las paredes y además es un punto especial ya que le confiere al aseo de invitados un mayor protagonismo, cuando por lo general suele ser el gran olvidado en las casas.

El segundo baño pese a sus limitaciones incluye ducha, bañera, inodoro y un gran mueble de tamaño considerable con un solo seno. La elección de colores cálidos evitan el agobio y la fatiga visual. Como revestimiento empleamos material rectificado y aprovechando todos los huecos que permitía la arquitectura original de la casa, destinados a almacenaje. Tal es el mueble que hay encima del inodoro.

Dormitorios

La casa tenía tres dormitorios y actualmente siguen siendo tres. Cambiando la distribución conseguimos sacar un vestidor para la habitación principal. Con guías ocultas en techo donde las puertas parecen ser la propia pared y donde a primera vista, parece no haber nada.

Otra particularidad es que al cliente no le gustaban los cabeceros de cama tradicionales. Como alternativa subimos el suelo laminado por la pared a modo de cabecero. Creamos una falsa viga de manera bajando así la altura del techo. Esto nos permitió ocultar el encuentro del laminado con el techo, generando una agradable sensación de quietud y profundidad, gracias a una tira de led oculta en la parte posterior de la falsa mocheta.

Fecha

6 octubre, 2017

Categoria

Viviendas